Prosalus es una ONGD que trabaja desde 1985 por la promoción de la salud en Bolivia, Perú y Mozambique. Partimos de la convicción de que cualquier persona, por el hecho de serlo e independientemente de su raza, credo, sexo, nacionalidad, lugar de residencia, estado civil o cualquier otra circunstancia, tiene un conjunto de derechos que son universales, inviolables e inalienables, entre los que se encuentran el derecho humano a la salud, a la alimentación y al agua.



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4 sept 2015

Viaje de Ignacio Zabildea a Perú


En los próximos dos meses Ignacio Zabildea, ingeniero agrónomo que ha realizado un posgrado en agricultura familiar con enfoque de seguridad alimentaria y nutricional en Inglaterra, llevará a cabo la evaluación de un proyecto de seguridad alimentaria y nutricional realizado en Cuzco con Fe y Alegría.

Esta colaboración forma parte del trabajo de fin de posgrado, cuyo objetivo principal será medir el impacto que han tenido los invernaderos familiares instalados por el proyecto en las zonas altoandinas para la reducción de la desnutrición infantil. ¡Buen trabajo!

14 abr 2010

300 invernaderos familiares en 6 años

María Méndez, desde Quispicanchi (Perú)

300 invernaderos familiares y dos asociaciones de productores, una de ella con más de 100 socios, es el balance después de seis años de trabajo con Fe y Alegría en Quispicanchi, Cuzco. 

Resulta impactante ver el trabajo realizado y el impacto que ha tenido en las familias. Antes no había costumbre de comer verduras en la zona pues son zonas muy altas que sólo producen papas, una gran variedad, pero solo eso. Algunas veces las familias cuando tenían algo de dinero compraban alguna zanahoria, una lechuga, porque no les alcanzaba para más. Desde que tienen los invernaderos producen acelga, cebolla, beterraga (remolacha de mesa), calabacín e incluso algunos han empezado a producir fruta: melón y fresas.

Han pasado de comer verduras de vez en cuando, a comerla todos los días, en todas las comidas. Los niños entran solos en el invernadero y cogen su fruta y su verdura. Todo lo que producen lo consumen, prácticamente no venden nada, como mucho hacen trueque con sus vecinos de comunidad. Han aprendido a comer de manera balanceada, mezclando las hortalizas con proteínas e hidratos de carbono. Al inicio del proyecto se midió el grado de anemia nutricional y se ha pasado del 100% a reducirse al 20%!

Fue fascinante el encuentro con los asociados. Habían sido convocados a una reunión y como en otras ocasiones esperábamos que aparecieran unas 20 personas, de las 100 que constituyen la asociación. Vinieron cerca de 80! Todos sentados, en el campo, sin parar de contar las maravillas de los invernaderos y de pedirlos para quienes todavía no los tienen. Fue impresionante!

Esto es sólo un ejemplo de los logros en salud. La alimentación de la zona ha cambiado y aunque tendrán que trabajar mucho en consolidar la asociación de productores, ya no hay marcha atrás!