Prosalus es una ONGD que trabaja desde 1985 por la promoción de la salud en Bolivia, Perú y Mozambique. Partimos de la convicción de que cualquier persona, por el hecho de serlo e independientemente de su raza, credo, sexo, nacionalidad, lugar de residencia, estado civil o cualquier otra circunstancia, tiene un conjunto de derechos que son universales, inviolables e inalienables, entre los que se encuentran el derecho humano a la salud, a la alimentación y al agua.



8 jun 2010

Entrevista en Radio Casares

Entrevista de Radio Casares a María Teresa de Febrer con motivo de las charlas sobre inseguridad alimentaria y desequilibrios mundiales, que dio el 4 y 5 de junio en Donosti e Irún.

Puedes escucharla pinchando en este link: http://www.casaresirratia.com/index2.php?option=com_mgmedia2&mode=popup&playerid=aba3d2ef6eac4a96ef0fd876e8593b0c&no_html=1

3 jun 2010

Hacia una nueva gobernanza de la seguridad alimentaria

La Real Academia Española define gobernanza “como el arte o manera de gobernar que se propone como objetivo el logro de un desarrollo económico, social e institucional duradero, promoviendo un sano equilibrio entre el Estado, la sociedad civil y el mercado de la economía”. Algo que va mucho más allá del término “voluntad política”, que no indica si persigue fines de bien común o de unos pocos.

La campaña “Derecho a la Alimentación. Urgente” presentó el pasado 1 de junio, junto con el Instituto del Estudios del Hambre, el libro “Hacia una nueva gobernanza de la seguridad alimentaria” en el que se analizan los cruciales procesos de liderazgo en la toma de decisiones en el sistema mundial de la alimentación, que coinciden con un momento crítico en que las cifras baten récords: más de 1.000 millones de personas pasan hambre en el mundo, mientras que la ayuda oficial al desarrollo se recorta como consecuencia de la crisis.

¿Por qué las cumbres y los compromisos no han funcionado? ¿Cómo es posible que en vez de reducir el hambre, se haya incrementado un 25% en los últimos años? ¿Sabemos quién está intentando ejercer el liderazgo en seguridad alimentaria? ¿Cuáles son las posturas enfrentadas? Estos son algunos de los interrogantes que pretende desvelar el libro.

Aunque la comunidad internacional se comprometió en la Cumbre Mundial de la Alimentación de 1996 en Roma a reducir a la mitad el número de personas hambrientas antes de 2015, es decir, unos 400 millones de personas, la realidad es que la cifra ha aumentado y mucho. ¿Por qué?

En 2008 el precio de los alimentos se incrementó en muchos países hasta un 40%. Los precios de exportación del maíz se duplicaron y los del arroz se triplicaron. La FAO calcula que el gasto mundial en productos alimenticios importados en 2007 aumentó aproximadamente un 29% en relación con el dato histórico del año anterior. Además, la ayuda oficial al desarrollo (AOD) destinada a la agricultura ha descendido en las últimas tres décadas, lo que ha contribuido a desincentivar la inversión pública de los países en desarrollo en este sector.

No es un problema de falta de alimentos
El principal problema no es la producción de alimentos, sino la distribución y el acceso. Se han destinado grandes extensiones de cultivo a los agrocombustibles en detrimento de cultivos con fines alimentarios, promoviendo grandes compras internacionales de tierra en los países en desarrollo, lo que se conoce con el nombre de “acaparamiento de tierras”. Las consecuencias de todo esto: 49 países más empobrecidos del mundo han pasado de ser exportadores a importadores netos de alimentos.

El libro “Hacia una nueva gobernanza de la seguridad alimentaria” analiza y destaca cómo los países en desarrollo, así como los movimientos sociales y campesinos, se muestran contrarios a que la seguridad alimentaria sea dirigida o capitalizada por alguna iniciativa fuera del ámbito de Naciones Unidas que no tenga que rendir cuentas y que siga sus propios dictados e intereses. La lucha contra el hambre requiere dar prioridad a la atención a pequeños agricultores, pescadores artesanales, mujeres y otros grupos vulnerables y su acceso a los recursos necesarios para producir los alimentos. Se requiere un desarrollo rural orientado prioritariamente a la producción familiar.

1 jun 2010

¿Cómo apretarse el cinturón cuando se tiene hambre?

El Gobierno español anunciaba a finales de mayo un recorte de la ayuda oficial al desarrollo (AOD) de 300 millones de euros en 2010 y 500 en 2011. El presidente de la Coordinadora española de ONGD manifestaba que “con este recorte se rompe un pacto de Estado, con el que se pretendía alcanzar el 0'7% en 2012. Este recorte es un punto de inflexión, ya que vamos a retroceder, algo que no hemos hecho en los últimos 6 años".

Este es un paso atrás y por desgracia muy grande. La cantidad destinada a la ayuda humanitaria y cooperación internacional fue aumentando desde el año 2004 al 2009, del 0,24% al 0,46% del producto interior bruto (PIB). Sin embargo el anuncio del recorte de 800 millones de euros para el año 2010 y 2011 es además una puerta abierta para el resto de administraciones, que ya han comenzado a sumarse a este recorte de los fondos destinados a ayudar a los más necesitados... Lástima que estén tan lejos de España. Así parece que duelen menos.

Tan sólo unos pocos días más tarde, el Ayuntamiento de Madrid anunciaba sus medidas de ahorro, nada más y nada menos que suspendiendo todas las subvenciones para cooperación en el año 2011. Las declaraciones no se han hecho esperar, entre ellas las del presidente de la Federación de ONGD de la Comunidad de Madrid (FONGDCAM), Juan Luis Lillo, quien declaraba que “para el sector de las ONG este anuncio supone un auténtico varapalo ya que, además de representar un incumplimiento del Plan General de Cooperación para el Desarrollo 2009-2012 del Ayuntamiento, pone en peligro el bienestar de cientos de miles de personas en los países del Sur”.

Así mismo, la Generalitat Valenciana también ha anunciado que reducirá un 30% su Ayuda Oficial al Desarrollo.

La solución para controlar el déficit público no puede recaer en las personas más vulnerables, ni de aquí ni de los países en desarrollo, que no han generado esta crisis. Estos recortes reafirman que estamos ante un modelo económico injusto, excluyente e insostenible.

21 may 2010

De Maputo a Lichinga con Estamos

Pedro Abellán

La segunda parte de nuestro viaje a Mozambique, fue la otra cara de la moneda. Me encontré con una realidad muy distinta de la que había vivido en Casa do Gaiato, con unas situaciones menos favorables, con más problemas de salubridad y un alto porcentaje de enfermos de sida.

El día 13 de Mayo, dejamos Maputo para volar a Lichinga en el distrito de Niassa, a unos 2500 Km al norte de Maputo, donde nos recibieron en el Aeropuerto, Paula y Simáo, miembros de la ONG local ESTAMOS, dirigida por una persona muy peculiar: Feliciano dos Santos, que con Simáo y otros compañeros, que además de ser socios fundadores, son componente del Grupo musical Massukos, que destina los ingresos por actuaciones y venta de grabaciones, a esta ONG.

Este mismo día visitamos una “machamba” o huerta comunitaria, donde encontramos a unas mujeres que azada en mano, estaban preparando la tierra para una nueva siembra. Una de ellas llevaba a su hijo/a, sujeto de forma segura a la espalda, con la “capulana”, prenda tradicional de la mujer mozambiqueña, mientras golpeaba con brío la tierra con la azada. Aquí es duro ser mujer y madre.

Al día siguiente, mientras Paloma viaja con Feliciano a la comunidad de Lago, yo visité las comunidades de Chinbonilla, unos poblados formados por cientos de viviendas o “payotas”, construidas con ramas y cañas, de un solo habitáculo circular y suelo de tierra. Aquí Prosalus está apoyando un proyecto de mejora de las condiciones de vida de personas afectadas por el sida, entre otras muchas acciones mediante la construcción de pozos para el abastecimiento de agua, que antes tenían que acarrear las mujeres desde varios kilómetros. Estos pozos han mejorando sus condiciones de salubridad y de vida.

En uno de estos núcleos de población nos reciben los líderes del mismo: el “regulo”, un hombre de avanzada edad, que representa la autoridad de esta comunidad, impartiendo justicia y tomado las decisiones que afectan a todos sus habitantes. También estaba el “secretario”, representante político del partido en el poder, y los voluntarios, figura creada por este proyecto para apoyar a la población y servir de enlace con los responsables de ESTAMOS.

El domingo día 15, volamos de regreso a Maputo y a la llegada, visitamos un barrio marginal de Maputo, Hulene B, que vive alrededor de un vertedero municipal de basura, que también es su medio de vida, recogiendo todo material susceptible de ser reciclado. Sus condiciones de salubridad dejan mucho que desear, donde ESTAMOS hace una labor muy importante, dotándoles de letrinas y llevando agua canalizada de la red municipal a unos puntos estratégicamente situados para el abastecimiento de sus habitantes.

Con la construcción de letrinas, junto a las pequeñas viviendas de este barrio, se ha conseguido bajar la incidencia de epidemias de cólera, de más de 400 casos a tan sólo 20. La rentabilidad sanitaria es evidente.

Como era domingo, observé en las calles de este poblado, a unos niños volando cometas, construidas con plásticos procedentes de bolsas atadas a unos simples juncos de bambú, que hacían volar con gran pericia, llenado el cielo de cometas, que se elevaban como expresión de sus ganas de vivir y de la ilusión de escapar de su dura realidad de vida. Aún así, se les veía jugar felices.

De regreso a España, me hice las siguientes reflexiones. No es necesario tener mucho para ser feliz. Más bien, la obtención del Estado de Bienestar, nos impide “saborear” la vida, como he podido constatar aquí. Y la segunda, es que en un país con una cultura como la de Mozambique, no es “rentable” ser mujer, porque a ellas les toca la peor parte de la injusta situación socio-económica en la que viven.

14 may 2010

Visitando los proyectos de Casa do Gaiato

Pedro Abellán

Cuando me ofrecieron la oportunidad de viajar a Mozambique para visitar los proyectos de Casa do Gaiato en Boane (Maputo) y Estamos en Lichinga, me hizo mucha ilusión, por la oportunidad de conocer personalmente, a aquellas personas, que durante muchos años había conocido en los documentos que revisaba en la sede de Prosalus. Ahora puedo poner cara a aquellos nombres que tanto me llamaron la atención, como Deolinda, Felisarda, Almerinda, etc.

Lo primero que he descubierto en Mozambique, es que la idea preconcebida de que este es el tercer mundo, no es correcta, lo que me he encontrado es un mundo diferente al nuestro, pero que no calificaría de tercero, porque en muchos aspectos, mejora al nuestro en valores humanos, en cordialidad, donde la gente, a pesar de su visible pobreza, sonríe y es feliz.

Cuando Paloma y yo llegamos a Casa do Gaiato, tuve la impresión de entrar en Shangri-La, un pequeño paraíso, donde reina el amor y la alegría, con 140 niños en el centro, que pese a la situación adversa que han vivido anteriormente, ahora son felices y lo expresan cuando después de cenar, se arremolinan alrededor de la mesa de los adultos, para como en cualquier familia, pero ésta más numerosa, dar un beso y las buenas noches.

Al día siguiente de nuestra llegada, mientras Paloma tenía interminables reuniones de trabajo con los responsables de las distintas áreas, yo me dediqué a visitar las distintas comunidades donde está implantado el proyecto.

Acompañado por Lidia, coordinadora de prevención y Alberto, coordinador de emergencias, visité la comunidad de Mahenhane, donde nos recibió muy amablemente Carolina, coordinadora de esta escuela, con 160 niños de pre-escolar de 3 a 5 años, enseñándome todas las dependencias: comedor infantil, cocinas, escoliña, centro nutricional, escuela maternal, almacén de alimentos, etc. Donde puede comprobar la limpieza y el cuidado en todo los elementos del recinto, en perfecto estado de conservación y adaptados cada uno a las necesidades de los pequeños, según edades.

Es una alegría verles en clase o en las actividades de juegos en el patio, con sus caras de asombro y sus hermosos ojos negros mirándome fijamente por verme tan diferente. Algún pequeño de los de maternal, se asustaba de ver un hombre tan pálido y se escondía detrás de su cuidadora.

En la misma comunidad de Mahenhane, visitamos las casas de las personas mayores, que viven solos y tienen problemas de movilidad, por lo que al vivir juntos, se ayudan y cultivan su propio huerto, donde cultivan quiabo y frijol para su auto-abastecimiento y venden los excedentes.

Seguidamente visitamos Mahelane, saludando a Sauguina, la Coordinadora, que al igual que Carolina, nos enseña todas las dependencias. Por último visitamos Changalane, que dista unos 35 Km de Casa do Gaiato y nos recibe la Coordinadora, Carolina Matola, haciendo el mismo recorrido que en las otras escuelas. En esta comunidad tengo la ocasión de saludar a un grupo de agentes comunitarios, que nos hacen una representación escénica que utilizan para la sensibilización y prevención del sida. También visito el centro polivalente, actualmente parado, como consecuencia de un tornado que destruyó casi todas las cubiertas. En este centro, se producía aceite de semillas y harina de mandioca.

Al día siguiente, Paloma y yo, visitamos Massaca, la comunidad más próxima a Casa do Gaiato, donde se imparten los cursos del programa de adultos en turno de noche, para aquellos que están trabajando y siguen los estudios. Más de 400 alumnos, muchos de ellos provenientes de las otras comunidades a más de 35 Km, que con carreteras como éstas, se convierten en un infierno.

En todas las escuelas se repite la misma organización y estructuras, sólo cambia las caras de los niños y sus preciosos ojos, que te miran sorprendidos e interrogantes.

1 may 2010

Viajamos al altiplano boliviano con Yunta

Después de la gira a Potosí y Sucre, regresamos a La Paz porque al día siguiente visitamos de la mano de Yunta el municipio de Papel Pampa en el departamento paceño, muy cerca ya de Oruro.

Pasamos de la zona de los valles al altiplano. Cambia el clima, cambia el paisaje y cambian sus gentes. Yunta trabaja con población mayoritariamente Aymará.

Partimos a las 7 de la mañana y después de 3 horas de viaje, llegamos a la comunidad de Huanquiri. El proyecto que estamos impulsando con Yunta está aún en su fase inicial y aunque a efectos prácticos ya empieza a caminar, oficialmente no lo ha hecho, porque están a la espera de que las nuevas autoridades municipales tomen posesión de sus cargos.

Los técnicos del proyecto que nos acompañaban presentaron a la comunidad las diferentes actividades previstas, como la perforación de pozos de agua, la instalación de bombas de agua manuales, capacitación en el mantenimiento de las mismas, capacitación a las familias sobre enfermedades diarreicas agudas (EDA) e infecciones respiratorias agudas (IRA), vigilancia nutricional en niños menores de 5 años y la siembra de hortalizas como habas, cebollas y zanahorias, entre otras.

Después de Huanquiri teníamos prevista otra visita al municipio orureño de San Pedro de Totora, a casi 2 horas de distancia, para reunirnos con las autoridades municipales y visitar la zona. Sin embargo no pudo ser, puesto que habían sido convocados a una reunión sindical de última hora, con motivo de la preparación de las actividades del 1 de mayo.

Poco a poco fuimos desandando el camino, por pistas de tierra y carreteras que nos mostraron la belleza del altiplano, dejando atrás rebaños de llamas, paisajes de arcilla erosionados por el clima y chullpas o torres funerarias, construidas en piedra y tierra. Y como quien no quiera la cosa, acabamos visitando la preciosa iglesia de Curahuara de Carangas, de adobe y techos de paja, conocida como la capilla sixtina del altiplano boliviano por sus impresionantes frescos de estilo barroco mestizo, del siglo XVI.

Un bonito final para un intenso viaje de 15 días, visitando el trabajo de 8 socios locales, sin los cuales el trabajo de Prosalus no sería posible.

30 abr 2010

Las Juanas, IPTK y Fundación PASOS

De Potosí a Sucre, en un viaje de dos horas de montañas y curvas interminables. El día se presentaba ajetreado puesto que nos reuníamos con tres socios distintos y nuestro avión para La Paz salía a las 5 de la tarde.

A las 9 de la mañana llegamos a las oficinas de la Organización de Mujeres Juana Azurduy, más conocidas como “Las Juanas”, con quien estuvimos charlando de su trabajo de incidencia en políticas públicas y en especial del enfoque intercultural que dan a sus reivindicaciones, puesto que uno de los municipios de Sucre en el que trabajan, Tarabuco, se va a constituir como municipio autónomo indígena, como permite la nueva Constitución Política del Estado.

Las Juanas forman parte de las quince ONG afiliadas que el proyecto de Prosalus y la Coordinadora de la Mujer ejecuta en quince municipios de Bolivia.

A media mañana nos trasladamos a las oficinas del IPTK, a quien ya habíamos visto al inicio del viaje en el taller del convenio en Cochabamba, para revisar con el equipo de administración temas de seguimiento económico de las intervenciones en marcha, de las que se han cerrado este año y de las que se van a iniciar. Además conversamos sobre aspectos técnicos de dichos proyectos. En la reunión se hizo un balance del taller de formulación del nuevo convenio Bolivia-Perú, donde nos contaron que están incorporando la estructura de planificación y seguimiento diseñada en el evento con todos los socios, a otras acciones institucionales.

Por último nos reunimos con la Fundación PASOS, con quienes estamos iniciando el proyecto “Generación de condiciones para la Seguridad Alimentaria Nutricional en 7 comunidades del municipio de Presto (Chuquisaca, Bolivia)”. En la reunión además del equipo directivo y técnico nos acompañaban miembros del Concejo Municipal de Presto y su alcalde, por lo que se procedió a firmar el convenio de colaboración entre las autoridades municipales y la Fundación PASOS. El proyecto que inició en enero de este año está empezando a desarrollar las primeras actividades, entre ellas la elaboración de la línea de base y la identificación de los líderes de las 7 comunidades que participarán en el proceso.

Sin tiempo para callejear por el centro de Sucre nos desplazamos al aeropuerto para volar a La Paz. El viaje empieza a tocar a su fin.